Mayte Milena Brambilla
Hace dos años comencé con mi emprendimiento de uñas, con pocas herramientas pero muchas ganas.
Al principio fue difícil, por la falta de materiales y la competencia, pero con dedicación y el apoyo de mi familia logré crecer. Hoy sigo apostando a la autogestión y a crear diseños únicos, siempre con amor.