Romina Mariel Corallo
Comencé a emprender con la sublimación cuando fui mamá, ya que podía trabajar desde casa y manejar mis horarios adaptándolos a la rutina del hogar.
Empecé con una impresora y una computadora viejita que ya tenía. Mis primeros trabajos fueron de papelería artesanal. Con mucho esfuerzo logré juntar algo de dinero, compré una sublimadora y así comencé a hacer artículos personalizados.