Julieta Martel
Decidí tomar la iniciativa de emprender este largo camino. Después de siete años, me despidieron de mi trabajo por una reducción de personal. Ese empleo era el que sustentaba mi hogar y cubría las necesidades de mi hija.
A partir de ese momento, comencé a crear ropa para niños con la esperanza de poder potenciar mi emprendimiento y vivir de ello.
Aunque a veces se hace difícil, sobre todo porque vender online es un poco complicado, sigo adelante. Muchas personas se sienten más seguras comprando en un punto físico, ya que les da mayor confianza poder ver y elegir el producto personalmente.