Gonzalo Daniel Vargas
Empecé a tatuar porque, durante la pandemia, no tuve la posibilidad de estudiar. Gracias a eso descubrí lo que realmente me apasiona y el oficio al que quiero dedicar mi vida.
Tatuar es un arte y una forma de expresión única, plasmada para siempre en la piel, y yo quiero ser parte de esa expresión.