Marilyn Quintana
Marilyn Pastelería nace de una emoción profunda: el deseo de crear con amor y compartir aquello que me hace feliz.
Este camino comenzó en casa, entre aromas dulces y harina. La pastelería es, para mí, un refugio y una forma de cuidar. Cada preparación está hecha a mano, con tiempo, paciencia y sensibilidad.
Trabajo de manera autogestiva, dejando en cada detalle un pedacito de mi historia.