Patricia Gimenez
Nuestro emprendimiento lleva un nombre de origen quechua que significa “desde el campo” y nació con el propósito de recuperar y revalorizar el consumo de productos naturales, conectando a la comunidad con los sabores genuinos que la tierra nos ofrece. Como parte de un camino de resiliencia, comenzamos con la venta de maples de huevos frescos de granja, dando el primer paso hacia un proyecto que busca crecer y consolidarse en el mercado local. Nuestro sueño es que en cada mesa haya alimentos sanos, frescos y auténticos, acercando a las familias a los verdaderos sabores del campo, apostando a la identidad, la naturaleza y la tradición, convencidos de que volver a lo natural es también volver a lo esencial.